¿Cómo vencer el temor en tu vida para alcanzar tu máximo potencial?

Cuando nos detenemos a reflexionar sobre nuestros temores más intensos, siempre lo hacemos como si éstos no formaran parte de nosotros, como si solo estuvieran ahí, pero sin pertenecernos. Esto crea más poder en ese temor, porque al no identificarlo, al no saber ¿cuál, ni qué es? no podemos vencerlo. No sabemos ni por dónde empezar. De la misma forma que cuando quieres ir algún lugar, te montas en tu auto y conduces sin rumbo porque simplemente no identificaste a cómo ibas a llegar.


Identificar mis temores, llamarlos por sus nombres y aceptar que los tengo, ha sido uno de los pasos más importantes para mi sanación. Entendiendo cuáles eran, pude entender de dónde venían y que pensamientos, palabras, emociones y acciones los alimentaban aún más.


Durante este proceso comienzas a experimentar liberación.


Cuando comencé en mi proceso de crecimiento personal, entendí que soy la responsable de todo lo que ocurre en mi vida. Y esto me llevó a identificar la causa de mis temores. Esta causa, son mis pensamientos dominantes y/o limitantes que me frenan y me detienen. Entonces entendí que para cambiar mis experiencias de vida no era necesario enfocarme en cambiar el resultado, tenía que eliminar, terminar, con la raíz de estos resultados. La causa siempre era un pensamiento limitante depositado en mí, por otros o por mí misma. Al no identificar ese pensamiento, simplemente iba por la vida sobreviviendo, siendo víctima de él, sin tener un rumbo definido. Vivía la vida de otro y no la que yo quería vivir; porque no obtenemos la vida que queremos, sino la vida que creemos.


Este camino me ha permitido vivir mi propia vida y crear los pensamientos que me apoderen de ella. Pero esto no fue de la noche a la mañana, es un proceso continuo del día a día. ¿Y tú, como vas con tus pensamientos? ¿Cuál pensamiento crea tu mayor temor?


Yo pude identificar estos temores en mi vida y quizás se reflejen en ti:


1. El temor de no tener dinero. Este temor me llevó a querer resolver mis deudas con más deudas. Creyendo en ese momento que estaba solucionando un problema, y en realidad lo estaba agrandando. Entonces decidí atacar la raíz del problema con estas preguntas.

  • ¿Por qué gasto más de lo que gano?

  • ¿Quién me enseñó estos patrones de deudas?

  • ¿Por qué pienso que los problemas de dinero son parte de la vida?

  • ¿Por qué compro cosas que no necesito?

  • ¿Cuáles vacíos emocionales quiero llenar con esto?

  • ¿Por qué no me enfoco en ganar más en vez de enfocarme en mis deudas?


Las respuestas a estas preguntas me dieron el poder para comenzar a cambiar mi relación con el dinero. En vez de mirarme como una persona de escasez, comencé a mirarme como una persona abundante y creé imágenes en mi mente sobre esto. Cuando alineas tu símbolo de la felicidad con las acciones que apoyan esta nueva creencia, te vuelves imparable. Esta es una combinación poderosa que debilita tu temor y fortalece tu nuevo símbolo positivo.


2. Nunca voy a encontrar a alguien que me ame y me valore. Este es uno de los temores más presentes en las personas. No queremos llegar a los 80 años solos y siempre pensamos que estamos incompletos, que necesitamos a alguien más para sentirnos bien, que si no tengo pareja no puedo ser feliz y peor aún, que si estoy sola eso me traerá una decepción e infelicidad constante.


Cuando reflexionamos sobre esto, llegan muchos pensamientos a nuestra mente y esos pensamientos crean nuestra realidad, aunque no nos guste. En vez de mirarte como a una persona sola, crea una imagen en tu mente de una persona completamente amada, plena y feliz. Tú debes ser en tu mente, lo que quieres ser en tu vida. Recuerda: eres lo que piensas la mayor parte del tiempo.


3. No soy suficiente. Este temor nos paraliza y nos detiene en nuestro camino al éxito y a la felicidad. Este temor nos lleva a vivir en constante lucha con lo que quiero y con lo que hago. Aceptamos la derrota sin siquiera darnos cuenta de que este temor está en nosotros por nuestros pensamientos limitantes y nuestro ego. Te sientes derrotado por la imagen de derrota que creaste en tu mente, no porque esto sea verdad.

Comienza a cambiar tu imagen y en vez de mirarte como alguien derrotado comienza a crear la imagen de la autosuficiencia, una imagen de éxito y perseverancia. Y comienza a comportarte como tal.


Cargamos con muchos temores que nos impiden experimentar y actuar sobre lo que queremos. Reflexiona sobre estos e identifica cuál posees.

  • No estoy hecho para el éxito.

  • Solo consiguen el éxito los que nacen en cuna de oro.

  • A mi edad ya estoy tarde.

  • No soy bueno.

  • No hago nada bien.

  • No tengo talento.

  • Mi personalidad no le gusta a nadie.

  • Vengo de una familia aburrida.

  • En mi familia nadie tiene dinero.

  • El amor no existe.

  • Nadie me va a querer como soy.

  • En mi familia todos están sobrepeso, no puedo rebajar.

  • Soy una persona débil, siempre estoy enferma.

  • Todo lo malo me pasa a mí.

  • No tengo suerte.

  • En mi familia nadie ha logrado mucho, entonces yo tampoco.

  • No soy sociable, por lo que tener amigos no es lo mío.

  • No soy bonita, me tengo que conformar con cualquiera.

  • No hay negociantes en mi familia, no lo puedo lograr.

Igualmente existen muchos temores más, algunos pueden ser más específicos que otros. Los pensamientos, creencias, emociones y recuerdos son magnéticos, atraen a sus semejantes, es por esto que es indispensable cambiar el significado de pasadas experiencias por experiencias nuevas.


Para evitar que este proceso se siga repitiendo es necesario confrontar los pensamientos negativos y cambiarlos intencionalmente.

Uno de mis mayores temores fue: no puedo dejar mi trabajo estable por aventurarme en mi pasión y mi propósito de vida. En mi familia, no existen los riesgos y menos cuando se trata de empleos. La creencia es: “si tienes un trabajo cuídalo, porque hay muchos que lo desean”. Aun así aposté a mí y decidí lanzarme en el mundo de educadora en crecimiento personal y en el mundo del Coaching, pero para esto fue necesario reprogramar mi mente, identificar mis temores y cambiar mis pensamientos limitantes por unos que crearon una nueva imagen de mí y de lo que quería en ese momento.


El temor se volvió apoderar de mí, cuando al fin lo hice y entendí que ya no había vuelta atrás y nuevamente creé una imagen en mi mente sincronizada con lo que deseo en mi vida. Fue un proceso de muchos altibajos y dudas, por eso la misión de mi vida es darte las herramientas mentales y emocionales para ayudarte a cambiar tu sistema de creencias mientras te apoderas de tu vida y alcanzas tu máximo potencial.

Si yo hubiera sabido en ese momento todo lo que sé hoy, no habría sufrido tanto en el momento crucial de tomar decisiones.


Hoy te invito a tener una reflexión interna y real con tu Ser. A identificar tus temores y terminar con ellos, porque de esta manera comenzarás a identificar vivencias maravillosa.


Programar nuestra mente toma tiempo, es un trabajo constante, pero vale la pena. De la misma forma que acostumbramos nuestra mente a ver todo lo malo que nos ocurre, vamos desde hoy a programarla para ver todas las oportunidades de éxito que están frente a nosotros. Tienes la opción de programarla para ver todo lo bueno de la vida… ¿no crees que vale la pena?


Una vez que tu nueva imagen se fija en tu mente, llegarán las ideas, las oportunidades y las acciones que crearán tu nueva realidad. Es entonces, cuando te vuelves imparable, para cumplir en tu vida, tus más grandes deseos.


¡Comienza hoy a vivir intencionalmente, para Ti!


Gracias por leer: ¿Cómo vencer el temor en tu vida para alcanzar tu máximo potencial? Déjame un comentario y compártelo con alguien que lo necesite.


Leyda Molina

Coach en Liderazgo Transformacional

Educadora de Crecimiento Personal

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